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28
May

Aprende a entrenar tu inteligencia emocional

La inteligencia emocional es un término introducido por el psicólogo Daniel Goleman en 1995 y hace referencia a la importancia de las emociones en el desarrollo humano y la posibilidad de moldearlas para alcanzar el éxito.

Todas las personas cuentan con la capacidad de desarrollar este atributo, pero para entrenar la inteligencia emocional es necesario aprender a gobernar de manera adecuada los sentimientos, saberlos interpretar y entender a los demás

Entrenar la inteligencia emocional no es sencillo, se requiere un conocimiento previo que sólo se puede obtener potenciando la curiosidad personal. Os ofrecemos a continuación algunas claves para desarrollar la inteligencia emocional.

La meditación

La meditación es uno de los ejercicios más adecuados para controlar el miedo, una de las emociones que más apuros pueden causarnos. Concentrarse en la respiración y sentir cómo el aire entra y sale de los pulmones hace que el ritmo cardíaco desacelere y la calma se recupere.

Además de la meditación, otro ejercicio para controlar el miedo es construir sentimientos positivos. A veces, el miedo viene acompañado de preocupación, ansiedad y estrés, para superar esto hay que restar importancia a los pensamientos innecesarios.

Hacer desaparecer la tristeza

La tristeza no es negativa per sé, de hecho, genera espacios de reflexión que son interesantes, y que las personas que tienen una inteligencia emocional desarrollada, sacan bastante partido.

El problema aparece cuando la tristeza de torna en depresión, que es cuando la tristeza deja de ser una emoción normal. Para superar esta fase, lo más conveniente es el contacto con los demás, la sociabilidad. Compartir sentimientos con los demás puede ser de gran utilidad.

Y si es necesario, el llanto como herramienta. El propio Goleman afirma que el llanto es un método natural para reducir los niveles de neutrotransmisores cerebrales que alimentan la angustia. No es positivo reprimir los sentimientos.

Superar la furia

La furia aparece por la impotencia de no ser capaz de resolver determinadas situaciones. En estos casos es fundamental no dejarse envolver por pensamientos negativos, sino esforzarse en otras ideas que ayuden a separar este trance.

Si existen ataques o amenazas, ya sea a la apariencia física, al ego o la autoestima, el modo de superarlos es no tomarlos como algo personal.

18
May

Liderazgo: señales para saber si eres un líder débil

El liderazgo es una de las cualidades más valoradas en las organizaciones y los equipos de trabajo. Pero no es fácil encontrar una líder fuerte que sea capaz de sacar todo el rendimiento a una organización.

Existen muchas actitudes que revelan que el liderazgo que se ejerce es débil, algo que puede ser incluso negativo para la empresa o la organización. Os mostramos algunas de estas actitudes.

Demasiada exigencia

La ambición y el espíritu de superación son aspectos muy positivos. Sin embargo, si el líder exige resultados a su equipo por encima de sus posibilidades, esto puede llevar a situaciones contraproducentes: falta de moral, recelos, improductividad… Las personas necesitan recargarse, y no se les puede llevar siempre al límite.

No toma decisiones difíciles

Una persona que ostenta el liderazgo en una organización lo hace precisamente porque es el responsable de enfrentarse a situaciones difíciles. Si el líder descarga estas responsabilidades en sus subordinados, tarda demasiado tiempo en tomar decisiones y no valora las consecuencias de sus actos… es un líder débil.

No dirige y ordena de manera adecuado

Uno de los aspectos más destacados de la falta de liderazgo es no tener claro cuál es la dirección a seguir. Si tras una reunión de trabajo no están claras cuáles son las metas que se deben alcanzar, no se está gestionando el liderazgo de manera adecuada.

Faltas de respeto a subordinados y compañeros

Los líderes débiles tienden a humillar a otros compañeros o subordinados para sentirse mejor con ellos mismos. Cuando un líder tiene que hacer algún reproche o lanzar una crítica constructiva, debería hacerlo en privado o bien con mesura, para no generar un ambiente negativo.

Incumplimiento de promesas

Hacer promesas irreales o dejar que el equipo responda por el líder o cumpla su palabra es otra de las actitudes de un liderazgo débil. Este tipo de acciones únicamente sirven para disminuir la credibilidad del supuesto líder.

Miedo a la retroalimentación

Una última señal de un liderazgo débil es evitar las críticas constructivas por miedo a dañar la autoestima de los subordinados. Un líder ha de ser capaz de hacer valer su criterio y sancionar a sus empleados cuando no hacen bien su trabajo.

02
May

Pasos para formar el mejor equipo de trabajo

En las organizaciones, contar con un equipo de trabajo adecuado y responsable es la mejor herramienta para conseguir resultados. Es habitual que muchas personas que buscan empleo introduzcan en su carta de presentación la capacidad de trabajar en equipo e integrarse en equipos multidisciplinares.

Como somos conscientes de la importancia de un buen equipo de trabajo, a continuación os comentamos algunas claves para formar el mejor posible.

Restricción en el presupuesto

Formar un equipo de trabajo no es únicamente abastecerse de personal para realizar una serie de tareas determinadas, sino que es necesario establecer relaciones entre todos los miembros que faciliten la comunicación y el trabajo mutuo.

Aunque pueda resultar tentador dedicar todo el presupuesto del proyecto a formar el equipo de trabajo, lo más recomendable, sobre todo para aquellas personas que están comenzando, es establecer un límite monetario y apegarse a él. Hay que contratar basándose en los ingresos del negocio, y no en las previsiones de futuro, por muy esperanzadoras que sean.

Determinar las necesidades más importantes

Cuando comienza a andar un proyecto, muchos de los que forman parte del equipo de trabajo tienen responsabilidades rimbombantes que acaban traduciéndose en poca colaboración al trabajo colectivo.

Ante cualquier contratación, la persona contratada deberá ser capaz de hacer el trabajo de verdad, es decir, responder ante las necesidades del proyecto y colaborar junto al resto de compañeros.

Qué estamos buscando

Designar o descubrir cuáles son las necesidades a cubrir es también una tarea fundamental. Cuando se obtiene esta respuesta, hay que conocer si los candidatos han estado envueltos en situaciones similares, para valorar su posible contratación e integración en el equipo de trabajo.

Interiorizar los valores de la organización

Hasta el candidato más competente posible fracasará si no interioriza los valores de la organización o la cultura del negocio. Sólo deben formar parte del equipo de trabajo aquellas personas que muestren la capacidad de adoptar la cultura de la empresa y que sean competentes.