07
Jun

Cómo aplicar la Inteligencia Emocional en el Trabajo

La inteligencia emocional, aunque se trata de un concepto fruto de la hipótesis, hace alusión a la capacidad que tiene alguien de seleccionar y trabajar sus emociones y las de quienes a su alrededor, a fin de conseguir resultados positivos. Se ve, por lo tanto, como una habilidad muy apreciada en el trabajo.

La inteligencia emocional en el trabajo

En toda lista recopilatoria de las características del buen líder se incluye la inteligencia emocional o, al menos, una de sus facetas. Hay quien atribuye a esta capacidad, de hecho, un 65% de éxito laboral de una persona.

La inteligencia emocional consta de la autoconciencia, que es la capacidad de autocontrol y reconocimiento de las habilidades y fortalezas propias y ajenas. También se engloba en ella la automotivación, la fe que se tiene en uno mismo y cómo esta se proyecta a los demás.

La empatía es otra de las capacidades clave de quienes se consideran emocionalmente inteligente. Es poder ponerse en el lugar de la otra persona, saber percibir qué pueden sentir los que están a su alrededor.

Todas ellas, sin duda, características muy valoradas en el ámbito empresarial.

Cómo aplicar en inteligencia emocional

Para aplicar la inteligencia emocional en el trabajo la persona necesita conocerse bien a sí misma, aprender a manejar sus emociones y a no dejarse llevar por ellas, sino por la razón. Debe conseguir estimularse a sí mismo y a quienes están a su alrededor para alcanzar objetivos, lo que además requiere un estado cosntante de observación de actitudes y gestos, además de saber escuchar y comunicar.

El manejo de las emociones requiere un proceso largo de trabajo. Para conseguirlo, hay personas que se ven obligadas a visitar a un especialista, aunque combatir el estrés también es clave fundamental. El ejercicio físico, por ejemplo, siempre viene bien para esto último.